BIODIVERSIDAD, VALORIZACIÓN Y ACTORES SOCIALES
Síntesis

:: 1. LA BIODIVERSIDAD Y EL DESARROLLO SOSTENIBLE

Héctor Sejenovich
Guillermo Gallo Mendoza


Desde la aparición de la cuestión ambiental, en el ámbito mundial se ha reiterado la falta de una adecuada valorización de los recursos naturales, así como la incidencia que esta situación tiene en el predominio de tendencias degradantes y de desaprovechamiento de las potencialidades naturales por parte de las actividades productivas.

Sin embargo, sólo a fines de la década de los años '70 y en los inicios de la de los '80, en ambos casos del siglo XX, el concepto de biodiversidad se ha difundido como un elemento esencial del desarrollo ambientalmente adecuado o sostenible.

En 1983 la FAO estableció un Sistema Global para coordinar los esfuerzos centrados en la biodiversidad, tendientes a la obtención de genes y especies vegetales.

En l987 el Goberning Council del PNUMA reconoció la necesidad de realizar grandes esfuerzos para proteger la biodiversidad biológica.

En el proceso de introducción y consolidación del adjetivo calificativo sostenible, adicionado al concepto de desarrollo usado hasta ese momento (cambiando el concepto de ecodesarrollo acuñado en Estocolmo), la cuestión de la biodiversidad aparece unida como un elemento esencial de aquél.

Pero esta nueva cuestión encuentra como muy incipiente y no resuelta la cuestión más general de la adecuada valorización de los recursos naturales. Si la sostenibilidad cuantitativa de las actuales tendencias del desarrollo presenta crecientes dudas, la sostenibilidad cualitativa agrega un elemento definitorio.

La única posibilidad para un desarrollo sostenible y socialmente justo, radica en los importantes cambios que deben plantearse tanto en materia productiva como en lo concerniente a los patrones de consumo.

Mucho más, si se trata de promover un estilo equitativo y democrático, por el cuál las poblaciones que contribuyen en la generación y en la regeneración de la biodiversidad reciban una porción de los beneficios que por sus actividades posibilitan, la que debería ser equivalente a la magnitud de sus contribuciones.

Desde la perspectiva procesos reales, los efectos contradictorios del desarrollo (producción con degradación, concentración y excesiva homogeneización) exigen cambios insoslayables, no sólo reclamados por los actores sociales sino también como resultados del proceso de valorización.

La irrupción de las tendencias desarrollistas, basadas en la máxima expansión de la economía de escala a todos los sectores, dio lugar a un significativo proceso de transformación de la heterogeneidad estructural de la naturaleza.

La simplificación excesiva de los ecosistemas requirió la incorporación de significativas cantidades de subsidios energéticos, lo que implicó sustanciales incrementos en los costos de producción, además de un significativo aumento en la contaminación de las aguas y los suelos y un sensible desmejoramiento de las condiciones sanitarias para la población.

La compleja trama ecosistémica, en la que productores, consumidores y desintegradores balanceaban la productividad ecológica de materia verde y roja, se vio reemplazada por una única especie con las repercusiones ya mencionadas y a las cuales debe agregarse la creciente dependencia a mercados concentrados.

El gran aumento de la productividad agropecuaria tuvo entonces su contrapartida. La producción y degradación, el aprovechamiento y desaprovechamiento dejaron ver sus efectos contradictorios.

La unidad sistémica de las diversas fases de la producción, distribución, cambio y consumo subsume a la biodiversidad (de genes, especies y ecosistemas) como una de sus condiciones esenciales y como uno de sus productos.

Esta misma unidad relaciona estrechamente a los actores sociales que la generan y pone en profunda discusión las partes valorizadas y no valorizadas de cada una de las participaciones en esta transformación conjunta. Desde la acción de las comunidades indígenas, que conservan y enriquecen la biodiversidad con un adecuado manejo productivo, pasando por los bancos de germoplasma, situados en general a gran distancia del hábitat de origen de las especies, hasta las áreas de producción agrícola, una estrecha ligazón los muestra como expresiones diferentes de un mismo proceso productivo.

Una distribución más equitativa de los resultados del esfuerzo común, no sólo es una condición sustancial de la aplicación de principios de justicia social, sino una premisa necesaria para la continuidad sustentable del proceso.

A partir del año l983 se sucedieron una serie de acuerdos, compromisos y acciones, entre los cuales se destacan los siguientes:·

El Compromiso Internacional sobre Recursos Genéticos, establecido por la Conferencia de la FAO en 1983.

La creación de la Comisión de Recursos Fitogenéticos, de la FAO, en el mismo año.
El establecimiento del Fondo Internacional para Recursos Fitogenéticos, de la FAO.

Estas tres iniciativas "tienen como objeto la conservación y utilización de la biodiversidad biológica, “ex situ” é “in situ”, de genes, genotipo y acervos genéticos vegetales en los planos moleculares y de poblaciones, especies y ecosistemas.

En el año 1989 se aprobó una "Interpretación concertada del Compromiso Internacional" para tratar de incorporar más gobiernos a éste, ya que, en especial, los países que poseían bancos genéticos no deseaban participar del Compromiso por cuanto consideraban que ello implicaría reconocer derechos a quienes no los tenían. A partir de dicha aprobación se reconocieron los derechos de los "Obtentores y de los Agricultores".

Posteriormente, se desarrollaron acciones para compatibilizar dichos principios con los derivados del Convenio de Biodiversidad.

Se planteó entonces, como elemento polémico cuya resolución requiere la realización de investigaciones y proyectos específicos, el carácter de los agricultores, sus derechos y las formas en que los mismos podrían concretarse.

:: 2. EL OBJETIVO DEL DOCUMENTO Y LA VALORIZACIÓN DE LOS RECURSOS NATURALES


Teniendo en cuenta lo expresado en el punto anterior, el objetivo del documento consistió en aportar un método para la valorización de los recursos naturales, en especial la de la biodiversidad, con énfasis en lo concerniente a los recursos genéticos de las plantas cultivadas en general y con fines de alimentación humana en particular. Pero también, como objetivo, consiste en aportar a la caracterización y al análisis de los sujetos sociales que generan o destruyen la biodiversidad, a efectos de definir, para cada tipo, las políticas de biodiversidad más adecuadas.

Cumpliendo con el objetivo mencionado, en el Capítulo 1 se presenta el problema, sus orígenes y condiciones de aparición, y se señala la necesidad de generar un enfoque integral para atender a un problema de igual carácter: la biodiversidad.

En el Capitulo 2 se analizan los avances realizados en el marco de la teoría económica respecto a la fundamentación del valor de la biodiversidad, en tanto generadora de un servicio de reducción de riesgo ante diferentes cambios en las condiciones de las plantas cultivadas en general, y destinadas a la alimentación humana en particular.

Además, se analiza la concepción de biodiversidad en el marco del desarrollo sustentable y de la cuestión ambiental. El proceso de transformación de una estructura económica y social en función de elevar la calidad de vida, genera al mismo tiempo un proceso de producción /degradación, aprovechamiento /desaprovechamiento y uso parcial /uso integral, de materias primas, biodiversidad y energía.

Por otra parte, en el mismo Capítulo, se muestra las íntimas relaciones sistémicas entre la producción, distribución, cambio y consumo, con las diferentes etapas del "subsistema biodiversidad", lo que implica comprender que la producción de biodiversidad y su comercialización, así como el uso de la misma por la agricultura moderna, forman parte de un de un mismo proceso indivisible.

También se incluyen consideraciones respecto a las diferentes interrelaciones entre los sectores económicos y los diferentes ecosistemas para determinar los costos impagos a la naturaleza. En los subsiguientes puntos de este Capítulo se presenta una forma de considerar el valor de los recursos naturales y su inserción en la contabilidad a través de la elaboración de cuentas patrimoniales.

Se propone la elaboración de una Matriz de Relaciones Sectoriales de Recursos Naturales, en la que se sistematizan las interrelaciones ecológicas y se expresa la biodiversidad a través de los recursos naturales y el "patrimonio genético". El estudio de esta Matriz permite visualizar la producción compleja y los costos de manejo que constituyen el eje sobre el cual se valorizan los recursos y la biodiversidad.

A continuación se presenta el análisis de cada uno de los rubros de la cuenta patrimonial mostrando como en el valor del costo de manejo, el valor de la biodiversidad se une a la de los recursos. Las alternativas de manejo que brindan los ecosistemas, aplicando esta metodología mostrarán los efectos ecológicos, económicos y sociales de las mismas.

En el Capítulo 3 se presenta la sistematización de algunos elementos que caracterizan la biodiversidad.

En el Capítulo 4 se analiza una tipología de actores sociales teniendo en cuenta su especial papel en la biodiversidad. Ello posibilita elaborar un análisis de significación sobre el concepto de agricultores que generan y /o destruyen la biodiversidad, y evaluar en cada uno de los casos las necesarias medidas de políticas que deberían aplicarse a efectos de su adecuada transformación en el marco de criterios de desarrollo sustentable.

En el Capítulo 5, aplicando la Metodología de las Cuentas Patrimoniales se evalúa, en el caso del cultivo de la papa, la valorización de la generación de la biodiversidad en los siguientes tres casos:

· a partir del año 1530, utilizando tecnología tradicional
· a partir de la introducción de tecnología intermedia
· con tecnología moderna

Luego, en la parte final del documento, se presentan las siguientes Conclusiones:

· La valorización de la biodiversidad requiere la definición previa del marco conceptual ambiental y del desarrollo sustentable, razón por la cual ambas están incluidas en este documento. La necesidad de ello surge del hecho de que algunos aspectos concernientes a dicha definición se encuentran claramente explicitados en los Tratados y Convenios específicos, mientras que otros aspectos aparecen en forma difusa.
· El método propuesto, de valorización de la biodiversidad, está íntimamente relacionado con el uso integral y sustentable de los recursos naturales, así como con la problemática de cada uno de ellos, en especial con la del conocimiento y adecuado manejo.
· El tratamiento sectorial de la biodiversidad, como si se tratara de un bien determinado, es parcial. La misma biodiversidad (de genes, especies y ecosistemas) es funcional a múltiples productos, por lo que su tratamiento como un bien singular no asegura la reconstrucción de la complejidad de factores que concurren en su producción.
· La sub valorización o no valorización de la biodiversidad responde al criterio económico que asume a la naturaleza como infinita y de fácil autoreproducción excluyendo, por consiguiente, toda consideración sobre el costo de reproducción y /o de manejo de los recursos naturales, con la correspondiente incidencia en el precio de cada uno de ellos.
· La conservación y el enriquecimiento en término de los recursos genéticos de las plantas cultivadas, así como de las extraídas en forma directa para satisfacer requerimientos de la Población, tiene que ver con la racionalidad de los sectores sociales genéricamente definidos como agricultores, entre los cuales existen productores y destructores de la biodiversidad y, por tanto, deben ser tratados por separado en cuanto al diseño de las políticas.
· La conservación de la biodiversidad, incluso la "in situ", no pasa sólo por un adecuado manejo de los Parques Nacionales y otras áreas especiales, sino también por el adecuado manejo de la biodiversidad en las áreas de producción agrícola, forestal, pesquera, etc.
· Las nuevas tendencias de los mercados de los productos tradicionales, debido a la crisis.
estructural que abarca a las ventajas comparativas de los países en desarrollo y los avances de la biotecnología, exigen la permanente búsqueda de nuevos recursos en la abundante biodiversidad de sus territorios. Existen evidencias de la existencia de un significativo potencial de nuevos recursos, los que bajo manejo sustentable podrían generar importantes procesos productivos.
· La multiplicación que se observa respecto a la cantidad de laboratorios y bancos de germoplasma podría derivar en el error de asumir que es posible sustituir los ambientes naturales y de origen de las plantas; visión que debe ser enfáticamente superada.
· La concentración de las empresas de biodiversidad lejos de las áreas de origen de las especies cultivadas restringe la importancia del papel que ellas podrían cumplir si estuvieran localizadas en tales áreas, posibilitando una adecuada interacción con los productores de biodiversidad, incluyendo los Parques Nacionales y la comunidad científica radicada en dichas áreas.
· Por lo explicitado, una adecuada valorización de la biodiversidad abarca toda la complejidad mencionada, por la que los factores económicos deben ser tamizados por los sociales, los políticos, los legales, los tecnológicos, los ecológicos, etc.
· La fuerte tendencia a la homogeneización o pérdida de la biodiversidad, tiene entre sus principales causas una estructura de precios relativos que no incluye los costos de manejo de la naturaleza.
· Existen importantes críticas de numerosos ecologistas a los intentos "crematísticos" emprendidos por la teoría económica, y una natural desconfianza acerca de los resultados de la equidad de las relaciones mercantiles entre oferentes y demandantes tan disímiles.
· De los resultados presentados en este Documento se infiere la utilidad que implicaría la aplicación de las Cuentas Patrimoniales en el tratamiento de la Biodiversidad.